Pocas veces en Colombia el tema de formación de lectores y promoción de la lectura ha mojado tanta prensa como en este gobierno. Claro que este presidente ha sido el más expuesto a la prensa de últimos años, él sabe lo que hace, por algo tiene el nivel de popularidad que tiene (75%) a pesar de que el país esta como está (muy mal y empeorando).
El Plan Nacional de Lectura es uno de esos muchos temas que no deja de ser comentado en revistas, periódicos y noticieros; y en los propios medios del gobierno. Unos ejemplos:
- Lanzan campaña "Leer libera" para elevar nivel de lectura
- Gobierno lanza la campaña Leer Libera, que busca promover la lectura
- Estas son algunas de las estrategias más creativas para incentivar la lectura
- Campaña para hacer de Colombia un país de lectores
- Todos, vamos a leer.
- Con una tertulia sobre libros fue presentado oficialmente el programa oficial Leer Libera.
Aunque los índices de lectura de Colombia siempre han sido vergonzosos y su sistema de servicios públicos bibliotecarios empezando por su Biblioteca Nacional, han estado siempre en problemas; no han faltado comunidades y bibliotecarios que logran hacer algo para mejorar la situación. Sin embargo esos personas no son personalidades, y sus esfuerzos por mejorar los servicios bibliotecarios no aparecían en los medios, ahora sí se habla del asunto pero sólo desde el programa de gobierno. Algunas de estas personas -incluso- no ven aún las maravillas del Plan Nacional de Lectura de las que el gobierno se ufana actualmente, y no pocas de esas maravillas son resultado de sus arduos y solitarios trabajos con las comunidades, pero son mostrados ahora como resultados del Plan mismo.
No hay duda de que deseo fervientemente que las metas del plan se realicen, pero lamentaré que, si dentro de diez o veinte años la situación mejora y los índices con ella, se diga que todo fue gracias a este Plan y no a las comunidades, los ciudadanos, gestores culturales, bibliotecarios que calladamente han hecho tanto con tan poco.