Cuando vamos de compras es frecuente tener algún contacto con los catálogos y los inventarios comerciales de las tiendas.
Veamos un caso real sucedido en la librería del centro comercial de El Corte Inglés de la calle de La Castellana en Madrid (España):
- Dependienta: ¿Ha encontrado el libro al final?, vaya me alegro mucho, ¿Cómo lo ha hecho?.
- Cliente : Lo he encontrado mirando en las estanterías, ahí ... señala.
- Dependienta : A claro mirando ya directamente allí ... es que a mí no me aparecía en el ordenador, no lo entiendo, tendría que aparecer.
- Cliente : Pues ahí estaba.
- Dependienta : ¿Me lo deja? voy a mirar por el ISBN a ver como estaba introducido (la dependienta quiere saber cómo ha sido catalogado el libro para ver porqué no lo podía encontrar), porque por ese autor no me aparece (el nombre de un autor anglosajón está destacado en grandes letras en la portada).
Dependienta buscando por ISBN en el catálogo automatizado de la librería.
- Dependienta: Claro es que está como colectivo, ya lo veo, y además hay un único ejemplar (el que el cliente tiene entre las manos).
- Cliente: ¿Cómo colectivo?.
- Dependienta: Sí, pone "colectivo".
- Cliente: entonces ... ¿no pone el autor? ¿simplemente pone "colectivo"?.
- Dependienta: Eso es, "colectivo" a secas, que bien (la dependienta se muestra muy contenta y satisfecha por haber comprendido lo que ocurría).
Pues eso ... una problema de acceso a una información catálogo mediante que le puede ocurrir a cualquiera.
