En El Señor de los Anillos, de J. R. R. Tolkien, se hace referencia a la existencia de varios archivos y bibliotecas:
- Los archivos de la comarca.
- La biblioteca sin libros de Bilbo.
- El archivo de Rivendel.
- El archivo real de la ciudad de Gondor.
A continuación unas palabras sobre cada uno de ellos y las citas del libro:
1. En Nota sobre Los archivos de La Comarca se dice:
Al concluir la Cuarta Edad había ya en La Comarca numerosas bibliotecas que contenían muchos libros de historia y archivos.
Las bibliotecas privadas de algunas grandes familias de Hobbits de La Comarca parce que fueron dignas de tenerse en cuenta
[...] en las bibliotecas de Los Gamos y Alforzada se encuentran muchas cosas que no aparecen en el Libro Rojo. En Casa Brandi abundaban los libros que trataban de Eriador y la historia de Rohan.
2. La donación de la bibioteca vacía de Bilbo Bolson a Hugo Ciñatiesa:
Para la colección de Hugo Ciñatiesa, de un contribuyente (en una biblioteca vacía).
Es la nota que le deja Bilbo Bolson tras desaparecer. Una burla y una venganza, por el hecho de que "Hugo solía pedir libros prestados y la mayoría de las veces no los devolvía"
3. Durante el Concilio del Anillo, mientras Elrond cuenta la historia de los anillos de poder, se hace una breve referencia a los archivos de Rivendel:
[...] pero como esa historia se cuenta en otra parte y Elrond mismo la ha anotado en los archivos de Rivendel, no se la recordará aquí.
4. Después de Elrond, toma la palabra el mago Gandalf, que cuenta lo que parece una visita al archivo real de la ciudad de Gondor:
El señor Denethor me recibió más friamente que en aquella época y me permitió de mala gana que buscara en el montón de pergaminos y libros.
[...] hay allí en sus archivos muchos documentos que ya pocos son capaces de leer, ni siquiera los maestros, pues la escritura y la lengua se han vuelto oscuras para los hombres más recientes. Y a ti te digo, Boromir: encontrarás en Minas Tirith un pergamino de la mano misma de Isildur que nadie ha leído desde la caída de los Reyes, excepto Saruman y yo. Pues Isildur no se retiró directamente de la guerra en Mordor, como han dicho algunos.
En este pergamino, Isildur (rey de Gondor), cuenta como se hizo con el Anillo Único. Además de, cosa curiosa, tomar una decisión sobre el destino de estos documentos:
El Gran Anillo pasará a ser ahora una herencia del Reino del Norte; pero los documentos sobre él serán dejados en Gondor, donde también viven los herederos de Elendil, para el tiempo en que el recuerdo de estos importantes asuntos pudiera debilitarse.
Los bibliotecarios o los archiveros debían de ser muy malos, o pasó demasiado tiempo, pues ya nadie se acordaba de tan importante documento:
Pero en ese tiempo escribió también este pergamino -dijo Gandalf- y eso no se recuerda en Gondor, parece.
Es el pergamino en el cual Isildur transcribe la frase que aparece grabada en el anillo y que desaparece según se enfria:
Ash nazg durbatulûk, ash nazg gimbatul, ash nazg thrakatuûúk agh burzum-ishi krimpatul.
Un Anillo para gobernarlos a todos, un Anillo para encontrarlos, un Anillo para atraerlos a todos y atarlos en las Tinieblas.
Una conversación entre Frodo y Faramir desvela nuevos datos sobre los archivos de Gondor. El mismo Gandalf ha hecho aportaciones a su fondo:
y en nuestros cofres conservamos además muchos tesoros: libros y tabletas escritos en caracteres diversos sobre pergamino, sí, y sobre piedra y sobre láminas de plata y de oro. Hay algunos que nadie puede leer; en cuanto a los demás, pocos son los que logran alguna vez entenderlos. Yo los sé descifrar, un poco, pues he sido iniciado. Son los archivos que nos trajo el Peregrino Gris.